Agentes de la ley de Estados Unidos descubrieron un campo de marihuana de dos millones de dólares en Texas vinculado al cártel mexicano de Los Zetas. El campo fue descubierto en el Condado de Webb, cerca de la ciudad fronteriza de Laredo, Texas. El vínculo con el grupo delictivo fue confirmado por el agente de la Patrulla Fronteriza, Héctor Garza, en declaraciones a Breitbart Texas en su papel como presidente del Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza (NBPC, por sus siglas en inglés) Local 2455. El agente Garza se negó a nombrar la organización criminal transnacional mexicana específica implicada en este caso, a pesar de que reconoció que tanto en Nuevo Laredo, México, y Laredo, Texas, son regiones que están controladas por el cártel de Los Zetas y que despiadadamente niegan la competencia en su territorio.